
Hoy quise ser un girasol para no tener que quemarme las alas si quiero volar cerca de él, así mis pétalos miren donde miren siempre estarán de frente al sol. Y en cada amanecer despertaré y en cada anochecer moriré. Siempre nueva, siempre en movimiento, siempre amarilla y feliz.
Creo que debo dejar las Margaritas.