lunes, 28 de junio de 2010

Hoy quise ser un girasol para no tener que quemarme las alas si quiero volar cerca de él, así mis pétalos miren donde miren siempre estarán de frente al sol. Y en cada amanecer despertaré y en cada anochecer moriré. Siempre nueva, siempre en movimiento, siempre amarilla y feliz.

Creo que debo dejar las Margaritas.