domingo, 6 de mayo de 2012

y entonces...

Y después de un tiempo vuelvo a retomar mis viejos hábitos: escribir un par de líneas, darte más besos de los que me pides, dormir hasta las tantas, trasnochear más de lo común. Casi me entran ganas de encenderme un cigarrillo para fumarme el tiempo a caladas largas, aguantando los segundos en mis pulmones, sin dejar a los minutos cumplir su cometido y después... después respirar.

Me gustan estos momentos en que, aun que parezca que haga tiempo que me haya perdido, por suerte, aún no me he ido y siempre que creo haber olvidado algo, otro algo me recuerda cosas... inesperadas. Como que tengo un blog. Bueno, dos. Y un perro. Y un montón de cosas en la cabeza que ya no saben dónde explotar.

Las vueltas que da la vida...