lunes, 20 de octubre de 2014

Yo

Y soy así, una soñadora. Optimista por obligación, enamorada a ratos.
No me dejo querer demasiado ni amo a cuentagotas, sólo hace falta saber calibrarme antes de disparar.
Tengo ilusiones, vivencias, desamoríos y varios dilemas. Mi único amor ahora es mi trabajo, que no mi jefe, no nos equivoquemos.
Me gusta el chocolate negro, el café sin azúcar y los besos robados.
No soy muy fan del Señor de los Anillos y eso del compromiso ahora me queda un poco grande.
Vivo un poco entre las nubes sin apartar demasiado mis pies del suelo.
Estoy hecha de ambiciones, objetivos y metas, me encantan los retos. Me desespera el aburrimiento.
Soy matices. Mezcla de aquí y de ahí, como todo el mundo, como yo. Como nadie.

lunes, 6 de octubre de 2014

Eso

Son esas pequeñas cosas,
esas que haces cuando crees que no te veo,
la sonrisa dibujada en tu voz al teléfono,
el fruncir de cejas cuando mis manos frías se acercan a tu espalda,
los platos que preparas cuando quedamos a comer, con el número exacto de gambas y guisantes, porque sabes que me gustan aunque tú no los soportes,
la carcajada sonora cuando digo una tontería,
ver un mensaje en el móvil,
que me prepares fresas con chocolate porque me apetecen
y me mires de reojo cada vez que vemos una peli juntos.


miércoles, 5 de febrero de 2014

promesas y palabras en tiempo de cri-¿qué?-sis

Nunca entendí el afán de los demás de condenarme a su suerte,
de intentar controlar mis sentimientos y mis emociones.

Es cierto que tampoco nunca me ha interesado conocer sus motivos.

He de admitir que no hablo de prejuicios
y que siempre tengo algo que decir –excepto cuando callo– a pesar de que muchas veces mis palabras no sean bien recibidas.

Amo 
los momentos cortos y sutiles, 
las sonrisas fáciles y sinceras, 
las miradas profundas... 
seguramente porque es lo más parecido que he conocido a una promesa. 

El paraíso está en cada cachito de cielo que me regalan de esa manera sencilla y, aun que a veces austeramente, les cuesta piel y pellejo entregarme gratuitamente.

miércoles, 29 de enero de 2014

Eso.

Habría que irle sacando el polvo a las ideas, a los amores, a las distancias. Poner otra vez cada cosa en su sitio, como quien se dedica a limpiar y ordenar el desván. Solo pido una cosa: espero no encontrarme con muchas arañas, no mantenemos muy buena relación.

Quizá habría que parar un momento y volver a poner las cartas sobre las íes. Digo, a poner los puntos sobre la mesa.

Bueno, eso.