Y después de un tiempo vuelvo a retomar mis viejos hábitos: escribir un par de líneas, darte más besos de los que me pides, dormir hasta las tantas, trasnochear más de lo común. Casi me entran ganas de encenderme un cigarrillo para fumarme el tiempo a caladas largas, aguantando los segundos en mis pulmones, sin dejar a los minutos cumplir su cometido y después... después respirar.
Me gustan estos momentos en que, aun que parezca que haga tiempo que me haya perdido, por suerte, aún no me he ido y siempre que creo haber olvidado algo, otro algo me recuerda cosas... inesperadas. Como que tengo un blog. Bueno, dos. Y un perro. Y un montón de cosas en la cabeza que ya no saben dónde explotar.
Las vueltas que da la vida...
domingo, 6 de mayo de 2012
lunes, 16 de enero de 2012
( Y al mal tiempo...
Necesito un break.
De todo.
De la universidad, los pasillos llenos de gente, las hojas de los exámenes y los horarios nocturnos. Del frenesí devoradorrrrrrrrrrrr del tiempo, sus agujas y ese reloj tan prepotente.
Necesito pararme un momento,
un minuto,
un instante
y volver a llenar mis pulmones de aire y el corazón de paciencia. Que los baches siempre están ahí y si no me da tiempo de coger carrerilla... lo más seguro es que tropiece.
Y me caiga.
¡Otra vez!
María, querida, deja de tocarme las narices.
Gracias.
...buena cara! )
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